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6 Consejos para incorporarte al trabajo después de unas vacaciones, y no morir en el intento...

Por fin llegaron las vacaciones de semana santa!! No se vosotros, pero yo este año, lo necesitaba más que nunca. Días de descanso bien merecido, de desconexión, de comidas, de relax en una buena habitación de hotel, en un spa, o simplemente en casa, disfrutando de las pequeñas cosas a las que normalmente no puedes dedicarle el tiempo que te gustaría. Pero, volver al trabajo es inevitable. Solo de pensar en ello, se forma una pinza en el estomago....

Nadie quiere pensar en los correos electrónicos, los dead lines, las reuniones, o la gestión de tareas después de unas vacaciones. Yo desde luego, no. Sin embargo, no se puede evitar. Por ello, para ayudaros a sobrevivir los primeros días sin acabar mentalmente agotados, he creado una lista de consejos que harán que vuestra reincorporación a la dinámica del trabajo sea un poco más suave. Ahí van.

1. No vuelvas a trabajar inmediatamente después de que terminen las vacaciones.
woman-holding-parcel-box-peqTodos necesitamos una transición para volver a un ritmo que hemos abandonado durante algún tiempo. Si puedes, uno o dos días antes de volver a la oficina (o al menos una mañana, o unas horas) comienza a trabajar "relajadamente". Puedes aprovechar para ordenar tu casa o hacer recados. Incluso, si te ves más valiente, repasa la lista de tareas pendientes para la próxima semana, y ordénalas en tu calendario, de menos a más, para permitirte una reentrada lo más suave posible. Dale tiempo a tu sistema nervioso para adaptarse. Si no lo haces, tendrás que gestionar una fuerte sensación de sobre-cansancio cuando vuelvas al trabajo.



2. Haz una reentrada "suave".
La mañana en que vuelves al trabajo, aprovecha para planificar tu día en detalle. Haz una lista de tareas con todo lo que sabes que necesitas hacer y asigna prioridades (si quieres saber mas sobre gestion del tiempo, haz clic aquí para ver nuestro post sobre los 8 consejos para gestionar mejor tu tiempo). Si haces esto durante la mañana en que vuelves a la oficina, asegúrate también de darte espacio para estar a solas con tus pensamientos.

Comienza, si te es posible, con tareas antiguas que no terminaste antes de irte de vacaciones. Te dará un sentido de continuidad y normalidad. Es posible que tengas la tentación de saltar directamente a nuevos proyectos, pero si lo haces, puedes terminar quemado antes del almuerzo.

Concéntrate en hacer tareas pequeñas y que requieran pequeñas cantidades de tiempo. Con ello, tendrás la impresión de lograr avances, y así aumentarás tu confianza y lograrás una sensación de bienestar que te motivará para continuar al día siguiente. Recuerda, los elefantes se comen a trocitos, no de golpe.

 

3. Llévate a la oficina un recuerdo de tus vacaciones.

Los recuerdos de buenos momentos nos permiten conectar con la parte de nuestro sistema nervioso que dispara los procesos bioquímicos conocidos como "la química de la felicidad". Puede ser un fondo de pantalla con una fotografía de las vacaciones, una foto o una postal que pinches en tu tablón de corcho, o un pequeño souvenir que colocas en tu mesa, y te recuerda cuando lo miras, ese momento especial que has pasado durante las vacaciones.

Una idea interesante es incorporar sentidos como el olfato. En muchos lugares puedes comprar aceites que irradian aromas típicos de esa zona. Si lo haces, puedes usar difusores con esos aceites para reconectar con esos momentos de forma especialmente intensa. Esto permite que todos tus sentimientos positivos al respecto fluyan hacia ti. Luego puedes transformar eso en energía para pasar el día. Eso sí, no olvides que a tus compañeros de oficina les puede parecer demasiado intenso!!

Se trata en efecto, de "doparte" por momentos, con el recuerdo de las vacaciones. Pero no lo desdeñes. Cuando uno esta "débil", cualquier ayuda que minimice el dolor es buena para que el cuerpo se recupere. Este principio, también es aplicable a nuestra psique y a nuestro sistema nervioso... siempre que no sea ilegal!! ;-)

 

4. Interactúa con otros, incluso si no te apetece.

Algunos compañeros de trabajo probablemente se acercarán a ti para preguntarte por las vacaciones. Está bien hablar de ello. Los detalles sobre lo fría que estaba el agua en la playa, o cómo no pudiste terminar tu expedición de senderismo porque os encontrasteis en el bosque con un rebaño de vacas "con un par de toros amenazantes" generarán un momento alegre y provocarán más de una risa.

No tienes que contenerte por temor a parecer que estás presumiendo.

Enfócate también en preguntar a los demás sobre las pasadas vacaciones o sobre sus próximas vacaciones. Así, generas empatía con tus compañeros de trabajo, y esto ayudará a formar lazos con ellos. Esta sensación de conexión y positividad, te ayudarán a volver al día a día de la oficina.Te sorprenderá lo mucho que a la gente le encanta hablar de sus viajes anteriores.

5. Tomar descansos durante el día.

designer-at-work-in-office-peqEntrar en modo de trabajo a toda máquina y sin interrupciones es la receta perfecta para quemarse y terminar sobre-agotado.

No permitas que la culpa te obligue a creer que tienes que trabajar al 200% porque te has tomado un descanso. !!Tus compañeros de trabajo y tus clientes también se han ido de vacaciones!!. Ellos no esperan que te rompas la espalda tratando de hacer en un día todo lo que dejaste pendiente antes de irte.

Sé amable contigo mismo y recuerda que merecías tus vacaciones y el tiempo necesario para recuperarte. Tómate un descanso de cinco o diez minutos cada tres horas para descomprimirte y relajarte. Puede parecer imposible, pero lo lograrás. De nuevo, recuerda: no se camina moviendo los dos pies a la vez, sino un pie primero y otro después.

 

6. Ve a trabajar con un nuevo par de ojos.

meditarUn fenómeno conocido de forma intuitiva, pero no muy aplicado en nuestras rutinas diarias, es el hecho de que cuando estamos bloqueados o saturados con algún tema, después de tomar un tiempo de descanso y perspectiva, parece como si lo manejamos o comprendiéramos mejor. También podemos experimentarlo como que, de pronto, en el sitio y momento más inesperado, tenemos la intuición, el "insight" que nos permite encontrar la solución a ese problema que nos había bloqueado, justo antes de tomarnos ese tiempo de descanso.

Hace unos días, un cliente me contaba que estaba frustrado porque necesitaba encontrar una forma creativa de proponer a un cliente que trabajara con su compañía. Por más vueltas que le daba, no encontraba la manera de aproximarse. Después de tomarse unos días de descanso mientras esperaba para pedir un sándwich, le vino la idea perfecta.

En efecto, el 80% de nuestra productividad se genera en el 20% de nuestro tiempo. Cuando dejamos "reposar" un problema, lo que estamos haciendo es permitir que la parte "no intelectual" o creativa de nuestro sistema nervioso trabaje sobre ello, la parte que algunos llaman el lado derecho del cerebro, aunque es algo más complejo.

En compañías como Google, potencian la regla de que los empleados, del total de las horas que deben pasar en la oficina, dediquen el 20% a "proyectos especiales" que cada trabajador escoge individualmente. Durante ese tiempo, nuestro sistema nervioso no solo trabaja en el "proyecto especial", sino que al sentirnos relajados, nuestra parte más "creativa", pero también más subconsciente está trabajando en resolver las situaciones de bloqueo que no habíamos podido resolver con nuestra parte intelectual consciente.

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Joaquin Aguado
Joaquin Aguado
joaquin.aguado@triforma.es